Es muy frecuente que al caminar o viajar por la ciudad de Guayaquil,encontramos cientos de vendedores ambulantes,entre ellos tenemos a los tan criticados carameleros que si es verdad, no cuentan con un trabajo estable y quieren ganarse el pan para sus hogares ,sin embargo es muy tedioso verlos a cada instante, subirse al bus y que el mismo producto que le compraste a uno de ellos, te lo ofrece otro.
Te encuentras en un dilema compro o no, otros prefieren ignorarlos y la mayor parte de ciudadanos, piensan que en cualquier momento pueden ser victimas de asaltos, robos, incluso de maltrato y muerte, por los ya mencionados ´´Carameleros´´y se han visto casos, pero la pregunta es, ¿ Porqué lo hacen?, la necesidad es tan grande,o simplemente son cleptómanos.
Ese quizás es el precio que sufrimos por vivir en una sociedad con prejuicios, falta de empleo que motive al ciudadano a no ser esclavo sino producto de un buen trabajo.